domingo, 9 de enero de 2011

El arte románico y el Castillo de Loarre

El arte románico viene marcado por una época donde  la cristiandad tiene una gran influencia sobre todos los aspectos de la sociedad. En este momento, España se ve envuelta en un enfrentamiento de culturas entre los reinos cristianos del norte  y el dominio musulmán del sur. Las nefastas campañas de Almanzor produjeron la destrucción de gran parte de monasterios y pequeñas iglesias. Lo que hizo que los reyes cristianos que  llevaban su Reconquista bastante avanzada,  firmaran pactos y pautas de convivencia con los reyes musulmanes.
En este contexto surgió en toda la cristiandad el espíritu de organización de los monjes que tuvieron en Cluny, un ejemplo a seguir. Los monasterios e iglesias que se construyeron a partir de estos años acondicionaron su arquitectura a una mayor duración en el tiempo frente a posibles ataques, tanto de enemigos, como de incendios y causas naturales.
Viendo el gran desarrollo de iglesias y de monasterios sobre todo después de la importancia que se le dió a la peregrinación del Camino de Santiago también surgió la necesidad de las construcciones civiles.
Los castillos de época románica, que fueron una de estas construcciones civiles, se fueron construyendo unos sobre edificaciones anteriores y otros de nueva planta, pero todos fueron cambiando en época del gótico y siguientes. Sin embargo en España queda un ejemplo íntegro de castillo románico: el castillo de Loarre en Huesca, edificado en el siglo XI, una auténtica representación de lo que fueron los castillos de época románica.
El castillo de Loarre está situado sobre la sierra de Loarre  a unos 35 kilómetros de Huesca,  es la fortaleza románica mejor conservada de Europa. Desde su posición se tiene un control sobre toda la llanura de la Hoya de Huesca y en particular sobre Bolea, principal plaza musulmana de la zona y que controlaba las ricas tierras agrícolas de la llanura. Fue construido en el siglo XI por orden del rey Sancho III, para servir como avanzadilla desde la que organizar los ataques contra Bolea. La construcción inicial fue posteriormente ampliada a la que conocemos hoy en día durante el reinado de Sancho Ramírez, bajo cuyo reinado se procedió a la fundación de un monasterio en dicho castillo.
Durante el siglo XII la zona deja de ser fronteriza y el castillo pierde su función inicial de avanzadilla contra las tierras musulmanas.
En el siglo XV, la población que vivía a los pies del castillo se traslada a la actual villa d e Loarre, reutilizando materiales de la fortaleza.
 El castillo, fortaleza y palacio real a la vez, tiene un gran interés cultural, albergando en su interior la iglesia más notable del románico europeo.
Entre las cualidades de su Iglesia Mayor, dedicada a San Pedro, podríamos destacar la complejidad de su planta, la gran cúpula de 26 metros de altura con doble trompa (única en su género), el ábside semicircular y un gran número de sus capiteles decorativos, todo ello en un elevado estado de conservación.

Por debajo de la iglesia pasa la escalera que da acceso al castillo, cubierta por una bóveda de cañón, y que da paso también a la cripta de Santa Quiteria desde la cual, como era habitual en las construcciones de la época, se puede acceder por una angosta escalera al prebisterio de la Iglesia Mayor del castillo.
Esta cripta, de forma semicircular, está situada bajo el ábside de la iglesia y albergaba las reliquias de San Demetrio, protector de los asaltos y que en la actualidad se encuentran depositadas en la iglesia  de la población de Loarre.

La muralla que circunda el castillo de Loarre se despliega en arco a lo largo de unos 200 m. La componen once torreones, semicilíndricos a excepción uno que es cuadrado. Carecen de pared de cierre hacia el interior del recinto. Su perfil, es más elevados que el del muro propiamente dicho.

El muro es de un considerable espesor, rondando el metro y medio, lo cual permitió construir en su cara interna un estrecho y bien conservado camino de ronda.
Al recinto se accede a través de una puerta que se abre en la muralla entre dos torreones semicirculares que nos conduce al espacio descubierto en el que encontramos, en primer lugar, la torre del vigía (torre albarrana) y, tras una pronunciada cuesta, llegamos a la única puerta de acceso a la edificación adornada con hermosos capiteles románicos. En la misma se puede leer una inscripción que reza:
"Aquí descansa el siervo de Dios,
Tuglas, que murió el día 30 de noviembre
de la era 1134: quién leyese estas letras
ore al Padre para que le dé vida eterna"

Un paseo por el interior del castillo es un atractivo recorrido por torreones, pasadizos y arcos de medio punto hasta llegar al balcón de la Reina, en la zona del palacio real, desde el cual podemos contemplar una fantástica vista panorámica de la Hoya de Huesca.
El "tesoro" del castillo, se halla en la iglesia del pueblo de Loarre. Se compone de dos bellas arquetas de chapa de cobre sobredorada de finales del XI, y dos tallas románicas: la Virgen de Loarre y una preciosa talla de San Pedro, titular de su Iglesia más principal.
Hay que bajar desde el castillo al llano, para contemplar las arquetas de reliquias de San Demetrio y las tallas románicas de la Virgen del Castillo y San Pedro.

El castillo no debió llegar a cumplir nunca su misión de defensa debido a la época en la que se finalizó su construcción, por lo que no sufrió asedios ni desperfectos bélicos, llegando así hasta nuestros días con toda su estructura original solo deteriorada por el paso de los siglos.
En excavaciones realizadas en el exterior de las murallas se han encontrado los cimientos de un poblado así como restos de vasijas que delatan la actividad que acarreó el castillo a la comarca.
Debido a su buena conservación , el Castillo de Loarre fue protagonista del rodaje de la película El reino de los cielos (Kingdom of Heaven) del director Ridley Scott, protagonizada entre otros por Orlando Bloom, Eva Green, Liam Neeson y Jeremy Irons. El pueblo de Loarre participó en el rodaje del film haciendo de extra. El castillo puede verse en varias ocasiones durante la película.

También es el escenario de uno de los capítulos del programa de televisión cuarto milenio, por la leyenda de las voces que se escuchaban en la cripta.

http://www.youtube.com/watch?v=BMM4GntS6_A&feature=related

Actualmente se dedica a la actividad turística y puede ser visitado , para más información sobre la visita : http://www.castillodeloarre.com/


lunes, 6 de diciembre de 2010

Las Basílicas


La basílica romana tuvo múltiples usos, dedicándose a mercado, culto o a la administración de justicia.
También  utilizaba como lugar de reunión de los ciudadanos para tratar asuntos comunes.
Se trataba de una gran sala rectangular compuesta por una o más naves (siempre en número impar). La diferencia de alturas se aprovechaba para abrir huecos de iluminación en la parte alta de los muros. En uno de los extremos de la nave principal existía una ábside, donde se instalaba la presidencia, mientras que la entrada se efectuaba por el extremo opuesto a través de un pórtico. En ocasiones, la puerta de acceso también podía situarse en el centro de uno de los lados mayores.
 
Pero posteriormente cuando en el siglo IV Constantino declaro religión oficial del imperio el catolicismo pudieron ya utilizar a plena luz sus templos. El concepto cristianismo de templo fue completamente distinto al que se tuvo en los tiempos greco-romanos.
Para los cristianos el templo era el lugar de reunión de los fieles, por tanto, necesitaban espacios amplios que hiciesen posible la congregación de fieles. De este modo los primeros templos cristianos tomaron como modelo las basílicas romanas. 
La basílica de Julia
Situada al lado sur del Foro Romano era la antigua basílica Sempronia, pero Julio César decidió reconstruir sobre esta porque una nueva basílica debería ser la más monumental de todas las basílicas republicanas. Acabada durante el mandato de Augusto cambió de nombre para recibir definitivamente el de Basílica Julia.
Esta basílica sufrió varios percances, fue destruida por los incendios y reconstruida en varias ocasiones. La basílica era el lugar donde se encontraba la administración de justicia o donde se podía comerciar. Se trataba de una gran espacio cubierto al que se accedía a través de un pórtico en el lateral o en los extremos, en el otro lado del edificio se situaba el altar. El espacio estaba separado por una nave central más ancha, flanqueada por dos naves laterales separadas por columnas. La nave central más alta permitía que se iluminara el interior del edificio a través de una serie de claraboyas. Medía 96 por 48 metros y tenía una gran nave central de 82 por 18 metros. Esta nave era dividida en cuatro partes a través de maderas y cortinas para poder admitir cuatro tribunales simultáneamente, usándolo entero en procesos importantes. Actualmente solo se conserva el podio con sus peldaños. 
 
La basílica de Emilia
Fue edificada en el 179 a.e.c, por los censores Marco Emilio y Marco Fulvio Nobilior. Ha sido destruida y reconstruida varias veces, en el 78 a.e.c. por el cónsul Marco Emilio Lépido, por lo que recibió el nombre de Basilica Aemilia. La basílica se emplazó sobre las Tabernae novae; un incendio obligó a reconstruirla en 14 a.e.c. por Lepido y Augusto. La última reconstrucción y su aspecto actual data del 410 cuando fue restaurada después del incendio de Alarico.
La Basílica Emilia mide 70 x 29m, dividida en naves por hileras de columnas. La nave central, de casi 12m está flanqueada por una más pequeña al sur y otras dos al norte. La basílica de cara al foro tenía un pórtico de dos pisos con dieciséis arcos sobre pilastras, detrás del pórtico hay una serie de tabernae entre ellas se abren las tres entradas que dan acceso al aula.
Junto a la Basílica Emilia se hallan los restos del templete de Venus cloacina. Era un templo dedicado a la diosa con forma de pozo, que comunicaba con la cloaca. Era el punto donde la cloaca Máxima entraba en el Foro.